Fotos, vida cotidiana y turismo
Pocas cosas aparecen tan unidas al turismo como la cámara fotográfica. De hecho, una de las imágenes que tenemos del “turista típico” lo muestra con su cámara colgando del cuello, interesado en fotografíar cualquier cosa típica. En este punto, cualquier tipo de recorrido considerado turístico implicaba que la persona cargaría todo el tiempo con su equipo fotográfico, y que esto era una diferencia importante con respecto a nuestra vida cotidiana en el lugar donde vivimos.
Pero esa diferencia es cada vez más discutible. Nos hemos comenzado a acostumbrar, en nuestra vida de todos los días, a cargar permanentemente con cámaras. La más usual es la que tiene el teléfono celular; incluso los modelos más económicos ya vienen con ella de fábrica, aunque su calidad no es de lo mejor. Otros portan aquí y allá su camara pocket digital, que entra en cualquier bolsillo.
De a poco, nos hemos convertido en turistas de nuestra propia vida cotidiana. Hasta hemos copiado esa actitud de estar todo el tiempo tras el objeto fotografiable: carteles, personas, monumentos, vehículos.
¿Qué nos queda para más adelante? Filmar videos no es una hipótesis razonable; muchos celulares hace rato que filman videos, así que eso es una realidad antes que una posibilidad. Lo cierto es que al parecer andamos cada vez más como espectadores por nuestra propia ciudad, y como habitantes - turistas, y la estamos viendo con otros ojos.
La foto que abre la entrada fue tomada por striatic y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.





