
En las últimas semanas, le dedicamos dos entradas al recorrido por los Parques naconales Ischigualasto, donde se encuentra el famoso Valle de la Luna, y a Talampaya (al final de la entrada, los enlaces). En esas entradas les contamos algunas de las características del lugar, cómo llegar hasta esos lugares y los tours que se brindan en la zona. Esta entrada va a complementar las dos anteriores, y sumar nueva información.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que ambos parques se encuentran muy próximos, y se pueden visitar en el mismo día. Pero el trayecto es un poco cansador, ya que se subirán a la combi a las ocho de la mañana y bajarán de ellas después de las siete de la tarde. Se puede separar la visita en dos días, dedicando un día a cada parque, pero eso incrementará los costos de transporte en el caso de que no tengan auto propio. En el caso de Talampaya, el recorrido por la zona de los cañones puede complementarse con la visita a Ciudad Perdida (la foto que abre la entrada) o a Cañon Arco iris.
Visitar ambos parques es acceder a un tipo de paisaje muy poco habitual. No sólo hay atractivas geoformas; se pueden observar petroglifos y, muy particularmente, observar casi como en un laboratorio las distintas capas geológicas que forman la zona. Es una forma mucho más atractiva de acceder al tema de la geología que estudiarlo en libros, claro.

Para visitar ambos parques, la mayor parte de los turistas se quedan en Valle Fértil (San Juan) o Villa Unión (La Rioja). Pero también pueden considerar en la lista a Pagancillos, del lado riojano.
La época más elegida por los turistas son los meses más fríos, entre mayo y septiembre. Es que el resto del año el clima es muy cálido, aunque seco. En vacaciones de invierno hay que reservar lugar con bastante anticipación, ya que los hoteles y cabañas suelen estar completas. Entre marzo y octubre suele soplar el viento Zonda, cálido y muy seco, pero que puede causar muchos problemas. Si sopla muy fuerte levanta arena y polvo -ambos parques están en zonas más bien desérticas- y eso impide la visibilidad en las rutas. Por ello, las excursiones se suspenden. Las pocas lluvias que se dan en la zona son en verano, entre diciembre y marzo en particular. Un cauce seco puede convertirse rápidamente en río, y dejar de tener agua en pocas horas. Pero si justo tenían la excursión para ese día, muy probablemente se suspenda.
Por cierto, y a pesar de su fama, no hay mucho énfasis en el tema de los fósiles en el Parque Nacional Ischigualasto. Hay un espacio justo en la entrada dedicado a reproducciones de los fósiles de dinosaurios que se encontraron en la zona, pero a lo largo del recorrido lo que verán son sobre todo geoformas, más que nada en la zona del Valle de la Luna.
Más sobre el Valle de la Luna y Talampaya:
Parque Nacional Talampaya, La Rioja
Parque Nacional Ischigualasto y Valle de la Luna
Cronicas de Valle de la Luna y Talampaya 1: como llegar