Vuelos y problemas de salud
Un tema del que no se suele comentar demasiado, a la hora de hablar de viajes en avión, es acerca de los problemas médicos asociados con el hecho de viajar de manera muy frecuente. Entre ellos, se cuentan la trombosis, la exposición a la radiación cósmica, problemas asociados a la calidad del aire en la cabina y el jet-lag. Varios medios especializados han comenzado a darle más importancia a estos temas, como por ejemplo la publicación especializada en medicina The Lancet (sólo el resumen está disponible de manera gratuita) y The Economist.
Vamos por partes. La trombosis se da debido a cóagulos que se forman en las venas, muchas veces en las piernas, y luego se mueven a los pulmones. Pueden causar la muerte en los casos más graves, como por ejemplo en los cuadros de embolia pulmonar. Por lo general, suelen producirse debido a la falta de movimiento del pasajero dentro del avión. Este tema se agrava debido a la falta de espacio entre asientos, por el cual muchas veces terminamos literalmente inmóviles durante la mayor parte del vuelo. Desde ya que las trombosis no son exclusivas de los vuelos en avión, y pueden producirse por otras causas. Se recomienda que, en particular en vuelos de más de 4 horas, los pasajeros se levanten de sus asientos y ejerciten un poco sus piernas.
La radiación cósmica es recibida por todos los seres humanos, pero estudios muestran que nos alcanza más cuando viajamos en avión. Es que en en las capas más altas de la atmósfera esta radiación no es filtrada de manera tan completa. Si bien por ahora no está tan claro cuál es el grado de peligrosidad de recibir mayor radiación cósmica, algunos trabajos sostienen que puede estar relacionado a una mayor aparición de tumores. Más en el blog de salud del diario uruguayo El País.
Por último, el jet-lag se da cuando una persona, en un vuelo, atraviesa un gran número de husos horarios. Entre los problemas más habituales, se encuentran el insomnio, el dolor de cabeza, la irritabilidad y la falta de apetito. Estos problemas se deben a una alteración del ritmo circadiano. Para aliviar estos problemas, algunas personas usan melamina, que ayuda a conciliar el sueño. Otros, en cambio, aconsejan hacer ejercicio intenso en la primera mañana en el nuevo destino, con el fin de acostumbrar al cuerpo al nuevo horario. Más sobre el tema del jet-lag en Wikipedia.


