El problemas de las opiniones demasiado categoricas
El tema de las playas es muy interesante, al menos en Argentina. Es bastante sabido que muchos argentinos prefieren, si el presupuesto lo permite, viajar a Brasil. Allí las playas son más amplias, la temperatura del agua es más cálida, y en muchos lugares hay mucha movida hasta tarde. Eso, desde ya, no está nada mal. Pero a veces algunos necesitan opinar de manera demasiado categórica. Por ejemplo, sostener que todas las playas en Argentina son una porquería, que los precios son siempre una estafa, que a los turistas invariablemente los van a matar con los precios, y que los comerciantes de la zona merecerían fundirse sin más.
Toda generalización tan amplia es siempre injusta. Desde ya que en las playas argentinas hay ejemplos de personas que quieren hacer negocios a costa de cobrarle precios demasiado elevados a muchos turistas. Pero los tiempos han cambiado, el valor del peso argentino ya está alineado con otras monedas latinoamericanas, y los valores en dólares en la costa argentina ya son bastante elevados. No se puede esperar que eleven mucho más sus precios, salvo que quieran revivir sus peores años en la década del ‘90, cuando cualquier con unos pesos en el bolsillo optaba por viajar al exterior.
Pero, además, es injusto creer que todo en las playas argentinas es caro y malo. Hay buenos y malos servicios, como en todos lados. En lo particular, siempre he creído que en este tema no podemos competir con Brasil y sus hermosas playas, pero también que hay buenos lugares para descansar. Y todo, sin necesidad de tomar un avión.
Entonces: me parece bien que no les guste las playas de Argentina, si eso es lo que opinan. Pero me parece que toda opinión puede ser fundamentada de manera inteligente, sin generalizaciones exageradas, y sin burlarse de las opiniones de los demás. Es hora de ser un poco inteligentes, y saber argumentar.
Y ahora sí: a disfrutar del verano :). Feliz Fin de año para todos.






