Santa Teresa, el otro Rio de Janeiro
Seguramente la mayoría de los turistas que visitan Rio de Janeiro lo hacen atraídos por sus festividades, vida nocturna y playas. Así, todo suele reducirse a los barrios más cercanos al mar, como Copacabana e Ipanema, y no se habla mucho del resto de la ciudad. Pero uno de sus barrios más interesantes está a cierta distancia de la costa; es Santa Teresa, una zona de Rio que merece visitarse. Se trata de una zona con hermosas y antiguas casas, ya que décadas atrás era la zona de residencia de las clases altas cariocas. Hoy conserva esa belleza, en medio de calles de adoquines que suben y bajan.
El barrio se ubica sobre un cerro, y la mejor forma de llegar allí es en el Bondinho, el último tranvía de la ciudad, y que pueden ver en la foto de arriba. Se lo puede tomar en el centro de la ciudad, al lado del edificio de Petrobrás. Los días de lluvia muy fuerte no funciona, ya que no puede circular por las pendientes. Es muy económico, pero quienes viajan en los peldaños a los costados no pagan nada. Eso produce una situación muy particular: los asientos del bondinho suelen estar vacíos o poco ocupados, mientras a los costados se amontonan los pasajeros. Una buena zona donde bajarse es el Largo de Guimaraes, donde se cruzan las dos lineas del bondinho, y en donde encontrarán bares y sitios de ventas de productos y artesanías.
En el Largo de Guimaraes encontrarán bares como el Mineiro, que aparece en la foto de arriba, y donde se puede comer una deliciosa feijoada. En la zona hay varios restaurantes más, dedicados a comida de mar y otros. No muy lejos, en la esquina de Santa (foto de abajo), puede hallarse el Bar do Thiago, donde sirven muy buena cerveza.
En los últimos años han aparecido en Santa Teresa una serie de alojamientos, como hostels para viajeros. La zona es muy agradable para quedarse en ella, pero hay que tener en cuenta que está a una cierta distancia del centro o de zonas como Ipanema y Copabana. El bondinho, además, deja de funcionar bastante temprano. Por las noches, además, los taxistas suelen negarse a ingresar en el barrio, y dicen “no conocer bien”. Claro, después piden una tarifa bastante superior a la que marcaría el taxímetro, lo que parece les hace recordar la memoria. De todos modos, si se alojan en otras zonas de la ciudad, no dejen de pasear por Santa Teresa, una de las zonas más hermosas de Rio de Janeiro.
Para leer más sobre Santa Teresa en Blog de Viajes:
Cronicas Cariocas V: Santa Teresa
Cronicas cariocas VI: mas de Santa Teresa
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